lunes, 23 de enero de 2012

Silvia en Grecia, capítulo 2

Lo sé, mi última entrada sonaba a despedida y, en cierta medida, lo era. Era una despedida del SVE, de la etapa de voluntariado europeo. Mi último trabajo como voluntaria fue la edición de un lip dub en el que participamos los 16 EVS de ese momento de Solidarity Tracks.



Sin embargo, un par de meses antes de acabar mi proyecto, se me ofreció la posibilidad de continuar un tiempo más involucrada en Solidarity Tracks. Así, una vez disfrutadas las navidades en casa, regresé a Lefkada para trabajar un par de meses en la asociación. Durante este tiempo, mi labor será la de apoyo en los proyectos de los voluntarios. Fundamentalmente, cuestiones técnicas y de promoción de sus actividades (videos, pósters...). Así como la realización de dos proyectos de promoción general de la asociación, entre ellos un video y una revista.
Como no sé el tiempo que estaré por aquí, decidí venir con la mentalidad de que sólo serían dos meses y me propuse disfrutar lo máximo posible. Trato de participar en todos los eventos que la asociación organiza así como en todo lo que los propios voluntarios organizamos para nuestro disfrute social. Como son bastantes momentos, voy a hacer un pequeño resumen de estos veinte días de 2012.

El día de mi retorno (la víspera de Reyes) coincidió con uno de los días religiosos más importantes para los griegos, en su mayoría ortodoxos. El 6 de enero se celebra el bautizo de Jesús, una fiesta ortodoxa conocida aquí con el nombre de "Ta Fota" y que simboliza el nacimiento de la luz. Durante este acto religioso, el sacerdote purifica y bendice el agua del río, mar... Tras esto, lanza un crucifijo al agua y los jóvenes más valientes (o locos) se lanzan a ella para agarrar el objeto lanzado. En Lefkada, esto también se hace cada año, pero le suman una peculiaridad. Esta zona es famosa por las naranjas, cosa que me recuerda a Valencia. Pues bien, para asegurarse una buena cosecha de este cítrico, atan una naranja con una cuerda y la remojan en ese agua recién bendita. Aquí algunas imágenes del momento.





Tras esto, tuvimos la celebración de año nuevo serbio basándonos en el calendario antiguo ortodoxo. La suerte estuvo de mi lado y, en mi trozo de pan bendito, encontré la moneda que garantiza que seré afortunada este año.




Otro evento que nos reunió a todos fue un partido de voleybol. En esto no hay mucho que comentar porque todos eramos malísimos. Pero bueno, tuvo su gracia.







Los demás días se completan con horas de trabajo o de fiestas. Algunas sin motivo ni razón, otras temáticas y nacionales como "la fiesta letona" o "la cena francesa". Pero la que más destaca sin duda es "la fiesta polaca". Dejémoslo sólo en que los polacos producen el mejor vodka del mundo.