miércoles, 15 de junio de 2011

Pasando de la Mid Term al Youth Exchange


El domingo acabó el seminario “midterm” para los voluntarios en Grecia y Chipre. Nos reunimos en Atenas los jóvenes europeos que estamos realizando un EVS aquí y que estamos más o menos a la mitad de proyecto. Esta vez, éramos 60 y con gran parte de ellos coincidí también en el On arrival. Las comparaciones entre ambos seminarios son inevitables y tengo que decir que el segundo ha sido mucho mejor. Aunque no tengo ninguna queja del On arrival, en esta ocasión la complicidad con la gente ha sido mayor desde el primer momento. No tienes que empezar a conocer a todo el mundo. ¿Cómo te llamas? ¿De dónde eres? ¿Cuál es tu proyecto? ¿Dónde es? Son preguntas que todos hacíamos y contestábamos veinte veces al día durante toda la semana. Esta vez no fue así (al menos no tanto) ya que una vez realizadas las presentaciones es más fácil avanzar y conocer mejor a los demás.
Lo que destacaría de esta semana son más bien pequeñas cosas que han hecho que el seminario haya estado muy bien. Bastante buen rollo entre todo el mundo. Lo de estar cantando a todas horas en grupo. El baile oficial de los voluntarios en Grecia. Lo de perdernos y encontrarnos cada vez que queríamos volver al hotel. La gran comida del buffet del hotel… en general los detalles que hacen que cualquier momento sea bueno.
Como no podía ser de otra manera, fui a Sintagma donde cientos de jóvenes están acampados como protesta frente al Parlamento griego. Presenciamos varios conciertos organizados para la gente que lleva semanas allí y, entre unas cosas y otras, los voluntarios (capitaneados por Isabel a la guitarra y voz) acabamos cantando “verde que te quiero, verde” delante de todos los asistentes.
Si de algo me ha servido estos días es para confirmarme la suerte que he tenido con el proyecto, la asociación y el lugar. Como mínimo he tenido la gran suerte de no acabar en Xylokastro, de donde provenían veinticinco voluntarios y todos con miles de quejas. Bueno de hecho, gran parte del seminario estuvo dedicado a escuchar las interminables quejas de muchos de los participantes.
Durante todo el seminario, rondaba en el ambiente la sensación de que más que “Mid Term”, se trataba de un “Ending”. Ya no sólo porque realmente muchos están acabando su EVS sino porque además es el último seminario en el que mi generación de voluntarios en Grecia nos vamos a juntar. Al despedirme era consciente de que a muchos nos los volveré a ver nunca más.
Pero el tiempo nunca para y aquí siempre hay algo nuevo que hacer. Del seminario de Mid Term, pasamos, sin perder ni un día, a un Youth Exchange que mi organización (Solidarity Tracks) ha preparado sobre la integración de los gitanos en Europa. En esta actividad, que empieza hoy en Lefkada y finalizará el próximo 23, participan seis organizaciones de seis países distintos con cinco personas por país. Es decir, en total 30 jóvenes que pasarán 10 días en Lefkada debatiendo sobre la situación de los gitanos en Europa y cuyo proyecto final será la elaboración de diversos videos, mediante la técnica de Stop Motion, de sensibilización e integración racial. Mi papel en este intercambio juvenil está siendo ayudar en la organización y, aparte, será la creación de diversos videos, presentaciones y actividades de promoción sobre todo lo que suceda estos días. Para la presentación del equipo griego, llevo dos semanas trabajando en un video que muestra la situación de esta minoría en Grecia y en Lefkada. Para ello, cámara en mano y al más puro estilo Callejeros, fui a la barriada donde vive la comunidad gitana de Lefkada junto a mi coordinador y entrevistamos a varias personas.
Ahora cruzaremos los dedos para que todo salga bien en estos días y la semana que viene intentaré actualizar para contar qué tal ha ido todo.  

martes, 7 de junio de 2011

Casi verano en Lefkada


Aunque oficialmente el verano aún no ha comenzado, en Lefkada eso no importa. Hace muchas semanas que se puede decir que vivo en esta estación. Desde que en abril me pegara mi primer baño del año, cada vez que puedo me escapo a la playa para tomar el sol, pasear, jugar con la pelota…en definitiva para disfrutar de las buenas playas de Lefkada.  Y, como no podía ser de otra manera, me he quemado y estoy muy roja.
Sin duda, el verano es la época de mayor turismo aquí y, por eso, toda la zona se prepara para la llegada de los visitantes. Gran parte tanto de las casas como de los establecimientos han sido pintados o remodelados en las últimas semanas. Además, por primera vez he visto también un coche de policía en Lefkada (empezaba a pensar que no había), lo cual, supongo, quiere transmitir la idea de una ciudad segura.
Debo reconocer que cada día me gusta más Lefkada. Es cierto que echo de menos muchas cosas de mi vida en España pero creo que acerté de pleno con el lugar para realizar mi EVS.  En general, Grecia es un país que siempre me había llamado la atención por su historia. En particular, también he tenido suerte con mi ciudad de residencia. Creo que no me habría sentido tan a gusto los 10 meses en Atenas, por ejemplo. Sin embargo, aquí disfruto de buen tiempo, playas,  tranquilidad y muy buenas compañeras de voluntariado. Poco más puedo pedir.
Por otro lado, este miércoles vuelvo a Atenas para participar en el Midterm seminar que (como os habréis imaginado por el nombre) es el que se realiza a mitad del proyecto, más o menos. Allí me reencontraré con los demás voluntarios en Grecia con los que hice el On arrival seminar. El objetivo teóricamente es compartir nuestras experiencias, buenas y malas, durante estos meses de voluntariado además de tratar de buscar soluciones a los conflictos que pudieran haber surgido (o que pudieran surgir), así como coger ideas y motivación para afrontar la segunda parte del EVS. Esta vez, no es que tenga una especial ilusión por volver a Atenas pero bueno, cinco días en un hotel de 4 estrellas frente a la Acrópolis, con piscina y buffet libre…la verdad es que no está nada mal.

miércoles, 1 de junio de 2011

Spanish Revolution en Atenas

Hace unas semanas que la juventud española inició unas protestas en contra del actual sistema político y económico. Un sistema obsoleto y corrupto que deja al margen a los que deberían ser  protagonistas, a los ciudadanos. Y se hizo de la mejor manera posible. Sin violencia, organizados pero sin la participación de partidos políticos ni sindicatos. Sólo ciudadanos reclamando una ‘democracia real’. La sociedad española iniciaba un movimiento ejemplar y mi generación demostraba que no somos una ‘generación perdida’, que ni somos ‘ni nis’ ni queremos serlo y, por supuesto, que nos preocupa nuestro porvenir y estamos dispuestos a pelear (pacíficamente) para conseguir ese futuro que nos merecemos. Por fin algo grande estaba pasando en España, las calles y plazas se llenaron de gente reclamando unas reformas político-económicas que lleven a los ciudadanos a ser parte realmente activa del juego democrático.
A todos los que estamos fuera de España en estos momentos nos vino lo mismo a la cabeza: “¡joder! ¡Para una vez que algo se mueve y yo tan lejos!”  Somos muchos los que estamos en el extranjero debido a (entre otras cosas) que no teníamos nada mejor en España. Había que elegir entre morirnos del asco buscando un trabajo o coger la maleta y hacer algo. Lo que fuera…un voluntariado, terminar la carrera, trabajar, seguir con postgrados, estudiar idiomas…cualquier cosa. Y por eso, aun estando lejos, compartimos el sentimiento de ‘indignación’ que llevó a la gente a salir a las calles y, más tarde, a acampar en las plazas de casi todas las ciudades españolas. Los españoles por el mundo también queríamos participar en esto y por eso se convocaron concentraciones pacíficas delante de las embajadas españolas. Desde Alemania, Reino Unido, Italia o Francia hasta Argentina, Brasil o Japón. Como no podía ser de otro modo también llegó aquí a Grecia donde la crisis económica es brutal y el clima de indignación social es muy elevado. De algún modo, yo quería participar, quería formar parte de las protestas y mostrar mi apoyo. Y sin más, decidí ir junto a Ana a Atenas donde me reencontraría con Sandra.
 

Es cierto que el seguimiento de la ‘Spanish revolution’ en Atenas no fue multitudinario. De hecho, éramos cuatro gatos pero, por otro lado, eso provocó situaciones muy graciosas. No obstante, en esta concentración se gestó el movimiento social griego que esta semana llevó a la plaza de Sintagma (frente al Parlamento) a miles de personas y muchas más por todo el país. Se trata de concentraciones que emulan a las españolas: pacíficas, ciudadanas y multitudinarias. Muy diferentes a las manifestaciones que se venían produciendo los últimos meses en la capital griega.
Aquí abajo dejo una selección de fotos de lo que fue la Spanish Revolution en Atenas el pasado 22 de mayo.