miércoles, 1 de junio de 2011

Spanish Revolution en Atenas

Hace unas semanas que la juventud española inició unas protestas en contra del actual sistema político y económico. Un sistema obsoleto y corrupto que deja al margen a los que deberían ser  protagonistas, a los ciudadanos. Y se hizo de la mejor manera posible. Sin violencia, organizados pero sin la participación de partidos políticos ni sindicatos. Sólo ciudadanos reclamando una ‘democracia real’. La sociedad española iniciaba un movimiento ejemplar y mi generación demostraba que no somos una ‘generación perdida’, que ni somos ‘ni nis’ ni queremos serlo y, por supuesto, que nos preocupa nuestro porvenir y estamos dispuestos a pelear (pacíficamente) para conseguir ese futuro que nos merecemos. Por fin algo grande estaba pasando en España, las calles y plazas se llenaron de gente reclamando unas reformas político-económicas que lleven a los ciudadanos a ser parte realmente activa del juego democrático.
A todos los que estamos fuera de España en estos momentos nos vino lo mismo a la cabeza: “¡joder! ¡Para una vez que algo se mueve y yo tan lejos!”  Somos muchos los que estamos en el extranjero debido a (entre otras cosas) que no teníamos nada mejor en España. Había que elegir entre morirnos del asco buscando un trabajo o coger la maleta y hacer algo. Lo que fuera…un voluntariado, terminar la carrera, trabajar, seguir con postgrados, estudiar idiomas…cualquier cosa. Y por eso, aun estando lejos, compartimos el sentimiento de ‘indignación’ que llevó a la gente a salir a las calles y, más tarde, a acampar en las plazas de casi todas las ciudades españolas. Los españoles por el mundo también queríamos participar en esto y por eso se convocaron concentraciones pacíficas delante de las embajadas españolas. Desde Alemania, Reino Unido, Italia o Francia hasta Argentina, Brasil o Japón. Como no podía ser de otro modo también llegó aquí a Grecia donde la crisis económica es brutal y el clima de indignación social es muy elevado. De algún modo, yo quería participar, quería formar parte de las protestas y mostrar mi apoyo. Y sin más, decidí ir junto a Ana a Atenas donde me reencontraría con Sandra.
 

Es cierto que el seguimiento de la ‘Spanish revolution’ en Atenas no fue multitudinario. De hecho, éramos cuatro gatos pero, por otro lado, eso provocó situaciones muy graciosas. No obstante, en esta concentración se gestó el movimiento social griego que esta semana llevó a la plaza de Sintagma (frente al Parlamento) a miles de personas y muchas más por todo el país. Se trata de concentraciones que emulan a las españolas: pacíficas, ciudadanas y multitudinarias. Muy diferentes a las manifestaciones que se venían produciendo los últimos meses en la capital griega.
Aquí abajo dejo una selección de fotos de lo que fue la Spanish Revolution en Atenas el pasado 22 de mayo.