martes, 7 de junio de 2011

Casi verano en Lefkada


Aunque oficialmente el verano aún no ha comenzado, en Lefkada eso no importa. Hace muchas semanas que se puede decir que vivo en esta estación. Desde que en abril me pegara mi primer baño del año, cada vez que puedo me escapo a la playa para tomar el sol, pasear, jugar con la pelota…en definitiva para disfrutar de las buenas playas de Lefkada.  Y, como no podía ser de otra manera, me he quemado y estoy muy roja.
Sin duda, el verano es la época de mayor turismo aquí y, por eso, toda la zona se prepara para la llegada de los visitantes. Gran parte tanto de las casas como de los establecimientos han sido pintados o remodelados en las últimas semanas. Además, por primera vez he visto también un coche de policía en Lefkada (empezaba a pensar que no había), lo cual, supongo, quiere transmitir la idea de una ciudad segura.
Debo reconocer que cada día me gusta más Lefkada. Es cierto que echo de menos muchas cosas de mi vida en España pero creo que acerté de pleno con el lugar para realizar mi EVS.  En general, Grecia es un país que siempre me había llamado la atención por su historia. En particular, también he tenido suerte con mi ciudad de residencia. Creo que no me habría sentido tan a gusto los 10 meses en Atenas, por ejemplo. Sin embargo, aquí disfruto de buen tiempo, playas,  tranquilidad y muy buenas compañeras de voluntariado. Poco más puedo pedir.
Por otro lado, este miércoles vuelvo a Atenas para participar en el Midterm seminar que (como os habréis imaginado por el nombre) es el que se realiza a mitad del proyecto, más o menos. Allí me reencontraré con los demás voluntarios en Grecia con los que hice el On arrival seminar. El objetivo teóricamente es compartir nuestras experiencias, buenas y malas, durante estos meses de voluntariado además de tratar de buscar soluciones a los conflictos que pudieran haber surgido (o que pudieran surgir), así como coger ideas y motivación para afrontar la segunda parte del EVS. Esta vez, no es que tenga una especial ilusión por volver a Atenas pero bueno, cinco días en un hotel de 4 estrellas frente a la Acrópolis, con piscina y buffet libre…la verdad es que no está nada mal.