jueves, 3 de junio de 2010

Ejemplo de objeto kitsch

Desde que se acuñó el término kitsch a finales del siglo XIX, muchos han sido los objetos catalogados como tan. Pero hay uno que desde hace alrededor de 600 años nos está acompañando en nuestra sociedad y que creo que representa muy bien lo que es algo kitsch. Se trata de los enanos de jardín.
El origen de estas pintorescas figuras se remonta a la Edad Media. En esta época, en Turquía, se contrataba para trabajar en las minas a pigmeos, unos hombres de muy baja estatura con piel oscura y pelo rizado que habitaban en algunas zonas de Asia y África. Estos llevaban gorros llenos de paja y hierbas para protegerse de las rocas que les pudieran caer en la cabeza y vestían ropa de colores llamativos para ser vistos en la oscuridad de la mina.  Desde ese momento, estos personajes se consideraron como símbolo de fuerzas ocultas y, a petición de los explotadores de las minas, se empezaron a confeccionar figuras a semejanza de estos pigmeos con el objetivo de proteger sus propiedades de las fuerzas ocultas. En poco tiempo, alcanzaron gran éxito y fama con lo que la fabricación de estas figuras se exporta a Europa donde los Príncipes las colocan en sus jardines desde 1460.
En el siglo XIX, la producción de enanos de jardín se industrializa en Alemania y se vulgariza su uso. Se producen en cadena y masivamente por lo que cualquiera puede tener uno y estas figuras invaden los jardines de todo el mundo.
Este es uno de los aspectos que lo identifican como kitsch. El hecho de que todo el mundo pudiese tener esta figura adornando su jardín lo convirtió en un objeto decorativo vulgar y sin personalidad.
Además, su simbolismo es kitsch y sinsentido ya que no hay nada que justifique su carácter de protección de terrenos o su relación con el ocultismo. Está claro que las supersticiones son ilógicas pero normalmente existe una historia o leyenda que explique el por qué de ese simbolismo.
Otro elemento kitsch de estas figuras es su estética. Siendo de dimensiones desproporcionadas y vestidos con colores llamativos reflejan su carácter hortera y vulgar.
Pero no sólo se le puede catalogar como kitsch por la figura en sí, sino también por el ambiente  “freak” que le rodea. En los últimos años, se han fundado diversas asociaciones de protección de enanos de jardín por toda Europa. Algunas de ellas, como la francesa ‘Frente de Liberación de Gnomos de Jardín’ luchan por la liberación de los trabajos de los enanos en los jardines y su reintegración en el bosque. Además, se realizan convenciones internacionales sobre los enanos de jardín y tienen dedicados museos y exposiciones donde se concentran millones de estas figuras.
Todos estos aspectos reflejan el carácter kitsch de estas peculiares figuras que habitan en muchos jardines alrededor de todo el mundo.